“Reprimidos y Alienados” Independencia. CDP. 48.11
La independencia es un concepto que es difícil de abordar por todo lo que implica tanto su ausencia como su presencia en cualquier ser humano, grupo o colectividad. Es un bien preciado que hay que poder enfrentar con marcos racionales que soporten las contradicciones e interrogantes que tiene consigo y que se pueden graficar con una simple pregunta siempre todos queremos más independencia o esta otra, alguien puede escoger su independencia en una dependencia?
Por lo tanto, para nosotros, la independencia viene a representar, en forma muy práctica, la capacidad para realizar dos acciones concretas, decidir y hacer sin la intervención de una segunda personalidad que, claro está, tienen su fundamento en los conceptos de “libertad” y de “autonomía” que podemos referir rápidamente como la capacidad de decidir (libertad) y la capacidad para realizar acciones sin que sea necesaria la intervención de otro (autonomía).
Sí nos atenemos a este concepto operativo de independencia, tendremos que la dependencia será la incapacidad para decidir cuando hay posibilidad de hacerlo y de realizar acciones sin la participación de otro. También nos lleva a pensar en la posibilidad de que existan personalidades que con libertad no tengan autonomía y viceversa, que con autonomía no gocen de libertad. A los primeros se les puede denominar como “reprimidos” que no deben, no saben, no quieren o no pueden poner en práctica su decisión mientras que los segundos, que tienen la autonomía para hacer acciones pero no tienen la libertad de escoger y que podemos denominar como “alienados” que no están en capacidad de escoger cuando se le ofrece un camino diferente al que han utilizado.
La satisfacción que produce la independencia nos va diciendo que, por lo tanto, para luchar o tener, para mantener o incrementar una independencia satisfactoria, simplemente, lo que hay que hacer es tener mejores valores, conocimientos y sentimientos para ejercer la práctica de las decisiones y, de la misma forma, buscar la autonomía en conocimientos, emociones y pericias que nos permitan hacer lo que necesitemos o queramos, solos pero teniendo, siempre en cuenta, que existe un paso superior a la independencia y que se denomina interdependencia.
Siempre quise diferenciar
la independencia de la autonomía
para saber lo que tenía que buscar…
llegué a concluir que la independencia
es hacer lo que se quiere, como la libertad
y que la autonomía es hacer lo que se puede,
como la responsabilidad
también llegué a darme cuenta
que mientras más independiente soy, mayor soledad siento
y que ha medida que soy más autónomo
renuncio a más cosas superfluas por el bien de todos
¿será así de sencillo?
¿será que es un terrible conflicto cotidiano luchar por la independencia
cuando en realidad lo que buscamos es ser autónomos?