Confrontación. CDP. 18.09.
Por verdad o por justicia.
En la competencia no son válidas la estrategias de guerra,
en la guerra no lo son, las técnicas competitivas.
Este es un concepto base para entender qué es y cómo se maneja la convivencia humana y como tal, lo abordamos. Entre la guerra y la paz como estados opuestos de convivencia, tenemos básicamente a la confrontación, a la competencia y a la cooperación que, representan formas con dinámicas completamente diferentes. La confrontación, para definirla de una manera determinada, como la dinámica social en la que se cuestiona la presencia del otro, del que es diferente y, sobre todo, con el que se tienen diferencias importantes.
La confrontación se puede clasificar, básicamente, en la que llamamos confrontación por antagonismo y la que podemos llamar confrontación por conflicto, dependiendo esto, si se trata de de una lucha en la que una verdad antagoniza, neutraliza a la otra y, en la que se lucha por justicia, queriendo obtener y mantener, al menos, la igualdad de condiciones.
Esto se hace con una regla general que debemos recordar y que es que mientras más antagonismos (luchas por verdad) se muestren más cercana se encuentra de la guerra y, al mismo tiempo, mientras se planteen más dinámicas de confrontación por conflicto, más cercana se encuentra esa realidad de entrar en las dinámicas competitivas.
El adecuado manejo de las confrontaciones, en una vida individual o en una existencia colectiva, genera la posibilidad de estar en unas dinámicas de crecimiento y desarrollo. No podemos olvidar que cualquiera de nosotros tenemos que librar estas dinámicas con nosotros mismos, generando posibilidades en cualquier sentido y que depende de la forma cómo se enfrente.
Es importante tener claridad de cuáles son los fundamentos para hacer de la confrontación una posibilidad para el crecimiento y el desarrollo evitando, al mismo tiempo, que se transforme en todo lo contrario, en un terreno para la destrucción y el daño cronificado.