Dolor de Despedida. Adiós (Morés-Martínez) La Lupe
Mejor que llorar la partida es
celebrar la vida compartida.
¿Qué hacemos los seres humanos de nuestra cultura cuando se produce una despedida importante? Esto dependerá de muchos factores que van desde el amor o las necesidades que cubría hasta las circunstancias en que se produce, ya sea por muerte o viaje, aún cuando es a través de una ruptura amorosa.
Esta canción que originalmente es un tango del uruguayo Mariano Morés y Martínez y que tuvo su pico de popularidad en muchas partes del mundo con la versión de la inigualable cantante cubana, La Lupe, toca los siguientes puntos en los momentos en que se está produciendo la despedida.
Emociones de dolor y conducta bajo estado de choque, que se evalúa principalmente con la tristeza, no identificando ni la rabia ni el miedo, en estas estrofas en la que, entonces, el dolor es sinónimo de tristeza.
En la despedida se observa que hay un gran corte que hace tomar consciencia, nuevamente, del sí mismo que se encuentra ahora con una gran soledad y que nos hace preguntar hasta qué punto, los dolores de las despedidas se deben más al daño que recibe uno que a lo que realmente le está pasando al otro.
La lección de poder se encuentra en la preparación que psicológica y emocionalmente tenemos que tener para enfrentar estos momentos que aunque dolorosos, son casi imposibles de evitar. Pareciera que lo mejor para hacerlo en la forma más conveniente se encuentra en darle a quien amamos lo mejor de nosotros cuando se tiene la dicha de compartir la vida y sus experiencias.
Por otra parte, hay que hacer mención especial a la versión especial e intensa de esta artista cubana que pareciera haber caído en un injusto olvido luego de una reactivación de su presencia hace algunos años.
Adiós (Morés / Martínez)
La Lupe
Con el llanto de mis ojos y las manos sin destino
te vi partir, destino cruel,
que así mató todo el amor que nos unió,
ay, adiós, que tiste fue el adiós
que nos dejó al partir ya sin voz de llorar.
Partir fue regresar a mí
al escuchar tu voz, sin tenerte aquí,
quién fue que así mató nuestro destino sin razón
por que vivir así, por qué tanto dolor,
adiós, qué triste fue el adiós amor,
qué enorme soledad me quedó sin ti.
Partir fue regresar a mí,
a recordar tu voz sin tenerte a ti,
quién fue que así mató nuestro destino sin razón,
por qué vivir así, por qué tanto dolor,
adiós, qué triste fue el adiós,
qué enorme soledad me quedó sin ti